• 18 de septiembre de 2021 17:31

Cómo fue la detención del “Rengo” Pacheco, el narco más peligroso del conurbano

Jul 29, 2021

El llamado fue registrado el lunes 31 de mayo a las 13. De un lado de la línea estaba Javier “El Rengo” Pacheco (47), detenido dos días antes, acusado de ser uno de los narcotraficantes más importantes de la zona noroeste del Conurbano. Pacheco se confió y habló por un celular que le pasaron a la celda, pero la línea estaba intervenida por la Justicia.

Así publica el diario Clarín y dá detalles de las escuchas telefónicas entre los miembros de la banda narcocriminal.

Del del otro lado le hablaba Ramona Luján Short (41), madre de sus dos hijos menores con quien lo une un relación con idas y vueltas, de amor-odio: muchos la señalan a ella como su entregadora, pero Short tambien terminó presa y procesada en la misma causa.

-Rengo: ¿Qué onda?

-Luján: Hola, todo mal, todo mal.

-Rengo: Yo estoy en cana y tengo para un montón de años, así que….

-Luján: No, para un montón de años no.

-Rengo: Vayan a la casa de Eucalipto. Andá con un cerrajero. Acomódense ahí y después nada… Vamos a estar hablándonos. Entren ahí y después compren muebles. Después ahí les mando plata para que compren todo.

-Luján: Sí, no te preocupes, no te preocupes.

-Rengo: Ahí le aviso que te manden cincuenta, cien lucas. Movete y hacé las cosas que tenés que hacer.

Javier Alejandro “Rengo” Pacheco (47), capo narco detenido en Parque Leloir.

Javier Alejandro “Rengo” Pacheco (47), capo narco detenido en Parque Leloir.

Tal como le habían indicado, Ramona Luján Short se mudó de apuro a la casa de la calle Eucaliptus, en Parque Leloir ( Ituzaingó). Pero como la conversación estaba siendo monitoreada, la encontraron y detuvieron allí el jueves 3 de junio.

La detención de Pacheco generó un recrudecimiento de la violencia en la Villa 9 de Julio, de San Martín, que él manejaba hacia décadas. La sorpresa, el miedo y el no saber qué hacer se notan claramente en las escuchas tomadas a su hijo Nicolás (26) la misma mañana de la caída de su padre, el sábado 29 de mayo.

Ese día, la Policía bonaerense entró a su lujosa casaquinta de la calle Gauchos de Güemes, en Parque Leloir, y “reventó” domicilios de otros miembros de la banda, dentro y fuera de la Villa 9 de Julio.

Tanto Nicolás como su madre, Cristina Albornoz (47), fueron apresados en la misma causa, a cargo del juez federal de Morón Jorge Rodríguez, la fiscal Mariela Labozzetta y la DDI de Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de Ezeiza. Pero antes de caer, hablaron mucho esa mañana del 29 de mayo.

El BMW dorado secuestrado a la banda de Javier “Rengo” Pacheco.

Llamada registrada el 29 de mayo a las 12.50 entre Martín Albarracín (hermano de Ariel, miembro importante de la banda) y y Nicolás Albornoz, hijo de Pacheco.

-Martín: Perro, qué onda.

-Nicolás: Y… le reventaron acá a mi viejo, acabo de pasar por la puerta.

-Martín: ¿Lo engancharon?

-Nicolás: No sé, no sé.

-Martín: Ojalá que no. Bueno, a mi hermano tampoco ¿viste? Esa fue la puta de Luján (por Ramona Luján Short), qué querés que te diga.

-Nicolás: Sí amigo, fue Luján, la concha de su madre. ¿Tu hermano dónde está?

-Martín: Mi hermano apagó el teléfono y se tomó el palo. Le dije que se vaya de donde estaba, boludo. En la casa de mi vieja hicieron un desastre, boludo… no sabés, yo los vi boludo, yo los vi.

-Nicolás: Ahí se bajó mi mamá y se fue a fijar qué onda.

-Martín: Dale, dale, avisame perro ¿vos no me podés llamar?

– Nicolás: No, por eso amigo, llamame cada cinco minutos.

A las 13.37 sigue la conversación entre Nicolás y Martín.

-Nicolás: Escuchame, no me llames más, boludo.

-Martín: Listo, listo.

-Nicolás: Dale, después te llamo y te paso un número.

-Martín: Listo, dale, si precisás un abogado piola me avisás.

Nicolás: Dale, dale, chau chau.

Nicolás Albornoz no puede creer lo que está pasando y de los nervios bloquea su teléfono celular para hacer llamadas. De eso habla con un amigo no identificado a las 12.57 del 29 de mayo.

-Amigo: Perro ¿y?

-Nicolás: No sé, no sé, no pude encontrar a mi mamá. Y no sé si bajar…

– Amigo: Bueno, cualquier cosa cazá el teléfono de tu vieja y llamame desde el teléfono de tu vieja, cualquier cosa.

-Nicolás: Y pero no puedo amigo, no sé. Se me bloqueó el celular boludo, como un pelotudo en el momento este… ¡Luján y la concha de tu madre!

-Amigo: No, no, no, boludo andate. Por ahí mandó en cana a todos, no sabés. No te regales.

-Nicolás: Pero guacho, quiero ver a mi papá, amigo.

-Amigo: Pero ¿está tu viejo? ¿estás seguro que está ahí?

-Nicolás: Sí, no sé si está ahí. Estoy acá en la esquina, pasé por la esquina de la casa dos veces y está toda la gorra (Policía) ahí. Y mamá bajó a fijarse y no volvió.

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El búnker subterráneo del “Rengo” Pacheco

Finalmente Cristina Albornoz aparece y habla con su hijo Nicolás.

-Cristina: No vayas por Martín Fierro porque están parando a todos.

-Nicolás: ¿Y vos dónde estás?

-Cristina: Lucas dice que pasó por casa y está todo tranquilo por la casa de nosotros y estamos volviendo con Lucas. ¿Dónde te encuentro?

-Nicolás: Vengan para casa. Ma, escuchame. ¿Me voy a ver al abogado?

Cristina: Ehh, sí.

-Nicolás: Hay que ver si mi papá no está pillo y no se fue a la mierda si vio toda la gorra ahí afuera…

Cuando un jefe narco cae preso, casi en automático tiene que demostrar que su poder sigue intacto porque comienzan las pujas por el territorio. Esto se advierte en una escuchada tomada el mismo 29 de mayo a la nochecita.

El diálogo es entre Ariel Arévalo (alias “Chino”, mano derecha del “Rengo” y actualmente prófugo) y un hombre no identificado.

-Chino: ¿Qué está pasando ahí que hay un puterío de jefes?… que pará… que así no es…. qué onda.

-NN: ¿Cómo un puterío?

-Chino: No sé, se están queriendo digitar, que el gangoso llamó, que quiere matar a otra gente.

-NN: No sé, eso no vamos a dejar…

-Chino: Eso del Tío (así llaman a Pacheco por el “Tío Rico” del Pato Donald) yo se lo voy a respetar. Eso del Tío vos sabés bien boludo.

-NN: Más vale, si estamos acá. Yo… ya le dije vamos a reponer la camiseta del Tío, por lo menos yo lo voy a hacer.

-Chino: Ahora le tenemos que dar una mano al Tío y nada.

-NN: Ya lo hablé todo eso y quedate tranquilo. Si dijeron algo más es todo puterío, porque yo estoy acá con la remera del Tío.

“El Tío no está muerto, boludo”, insiste el Chino y promete para unir a la tropa: “Te puedo asegurar que va a tener más poder ahí”.

Esa charla fue el 29 de mayo, pero los intentos de pacificar no resultaron. El 20 de julio fue asesinado en Loma Hermosa, dentro de su camioneta, el policía de la Federal Ricardo Ariel González (35).

EL MENSAJE TRAS EL CRIMEN DEL POLICÍA RICARDO ARIEL GONZÁLEZ.

Al oficial le pegaron ocho tiros y le dejaron un cartel que decía: “Rengo Pacheco 10 millones por mí. Acá tenes tus 10 millones. Atentamente San Martín”.

Apenas unas horas después, el miércoles 21, se produjeron cinco tiroteos en las zonas calientes de San Martín. Al menos uno de ellos fue atribuido a Alan Villalba, el único hijo de Miguel Ángel “Mameluco” Villalba que está en libertad. Para algunos la gran guerra entre “El Rengo” y “Mameluco” recién empezó, aunque ambos estén presos.

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